¿Qué tienen en común un mensaje lleno de ruido y un atún contaminado? Más de lo que crees…

Hace poco salió la noticia de que un lote de atún en un supermercado estaba hasta arriba de mercurio.

Vamos, que ni para los gatos.

Este lío no solo es un problema de salud, sino un aviso…

Lo que no cuida lo esencial, se va al traste.

Con los mensajes pasa lo mismo.

Si llenas tu comunicación con cosas que sobran, palabras vacías o suenan a copia barata, tu público lo nota.

Es como ese mercurio. Invisible al principio, pero j0de la confianza con el tiempo. Y cuando la confianza se va, no hay venta que valga.

¿La solución?

Quita lo que sobra.

Habla claro, conecta, y sobre todo, sé tú.

Tu mensaje tiene que ser como un buen plato… simple, honesto y que deje ganas de repetir.

P.D.: Si sientes que tu comunicación necesita pasar por un buen “filtro”, hablemos.

Te ayudo a quitar lo que no sirve y a sacar el brillo de lo que realmente vale.

Mira aquí cómo podemos hacerlo…

https://lnkd.in/dMBVWzQJ.

¡Hablamos gratis!