¿Cómo vendes el ático más caro del mundo?
En Mónaco, la inmobiliaria encargada de la Tour Odéon no vendió metros cuadrados ni paredes. Vendió estatus y poder.
Mostraron un tobogán de cristal que conectaba una piscina infinita con el salón.
“Tu dominio personal sobre el Mediterráneo”.
Lo que el cliente compraba no era un hogar. Era la cima del mundo.
¿La clave?
Supieron entender qué compraba realmente su cliente.
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Contáctame y te mostraré cómo vender experiencias, no solo casas.